Se llama Argleton y es una "ciudad fantasma" en la región británica de Lancashire que sólo aparece en Google Maps. Lo que pasa es que en realidad no existe.
Quien tiene un teléfono móvil tiene una mina. Se pueden hacer tantas cosas con él que llenaría ésta página entera contándolo. Si, además, usted es aficionado a la naútica y tiene un velero con el que recorrer las abundantes costas españolas, con un móvil a bordo no sólo tendrá cobertura telefónica, navegará más seguro, e, incluso evitará algún conflicto mayor con otros barcos que se le aproximen en su misma ruta.
La nueva herramienta de rastreo de Google para seguir el desarrollo de los casos de gripe porcina en México alcanzó la semana pasada un máximo de búsquedas referentes a esta información, incluso antes de que se conocieran ampliamente las noticias sobre el brote.
Es una noticia digna del día de los inocentes pero hay poco de broma en el asunto. Los habitantes de Broughton, en el sur de Inglaterra, han echado del pueblo al coche de Google. Unos vecinos que se encontraban en el bar vieron aparecer el coche por la carretera, dispuesto a tomar fotos de las casas para incluir en la herramienta Google Street View y salieron a enfrentarse con el conductor. Cuando la policía llegó al lugar de la revuelta el coche ya se había marchado entre los gritos y amenazas de los habitantes.
Tiene todo un mundo en sus manos. Si bien es únicamente de manera virtual, el especialista en tecnología geoespacial Ed Parsons es quien dispone y organiza el territorio en ese mundo creado por Google que se muestra en Earth y Maps, el sistema cartográfico con el que el buscador ha logrado arañar otro hueco en la red.
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